El 1 de enero de 1959 jóvenes barbados transportados en camiones, autos y jeeps ingresaron triunfantes a la ciudad de La Habana: habían derrotado a Fulgencio Batista, uno de los dictadores más brutales de la historia latinoamericana.

Esa revolución (que comenzó a llamarse cubana) ya había iniciado en 1953 cuando un grupo de jóvenes nacionalistas intentaron tomar el cuartel militar de Moncada. El intento de toma había sido un fracaso, pero los jóvenes revolucionarios que sobrevivieron (entre ellos Fidel Castro, Raúl Castro  y Camilo Cienfuegos) fundaron el Movimiento 26 de Julio con el fin de derrocar a Batista.

En noviembre de 1956, desde su exilio en México, 82 jóvenes armados se subieron al barco Granma e intentaron un desembarco en Cuba para iniciar la segunda fase de la Revolución.  El desembarco fue desordenado y atacado por las fuerzas de Batista, pero un grupo de jóvenes (entre los que estaban Fidel Castro, Raúl Castro, Juan Almeida Bosques, Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara) lograron instalarse en la Sierra Maestra y desde allí comenzar la lucha armada contra las fuerzas de la dictadura.

Se desató una guerra de guerrillas que también estuvo acompañada de paros y huelgas en las ciudades cubanas, en especial en la Habana y en su Universidad. La ofensiva se extendió por dos años y sufrió avances y retrocesos. Los revolucionarios eran pocos al principio, por lo que buscaron aliados entre los campesinos pobres (los guajiros) y los sindicatos.

La respuesta de Batista implicó una represión tan brutal y desmedida que otros países como Estados Unidos comenzaron a restarle apoyo. La guerrilla, fortalecida con nuevos actores sociales que se sumaron a la lucha, comenzó a torcerle el brazo al gobierno.

Finalmente, el 1 de enero de 1959 los jóvenes revolucionarios se hicieron con el poder e instauraron algunas medidas muy relevantes:

  • En mayo de 1959, Fidel Castro firmó la prometida ley de Reforma Agraria y creó el Instituto Nacional de Reforma Agraria.
  • En octubre de 1960, el gobierno Revolucionario confiscó todas las refinerías de petróleo norteamericanas, luego de que éstas se negaran a refinar el petróleo que provenía de la Unión Soviética.
  • Durante 1961 se desarrolló la primera campaña masiva de alfabetización y se estatizaron las escuelas privadas (laicas y católicas). A raíz de esta medida, Cuba alcanzó en dos años el 100% de ciudadanos alfabetizados.
  • En abril de 1961 un grupo de exiliados en favor de Batista organizaron la invasión conocida como de Bahía de Cochinos. Estaban apoyados militar y económicamente por el gobierno de los Estados Unidos, pero la invasión fracasó ante la oposición del gobierno y del pueblo cubano.
  • En ese año, Cuba se declaró una revolución marxista-leninista (socialista). La alianza de Fidel Castro con el eje soviético generó una fuerte respuesta del gobierno norteamericano, que prohibió todo comercio con la isla a excepción de los medicamentos, iniciando un bloqueo económico que continúa hasta nuestros días.
  • En 1962, frente a las presiones de Estados Unidos, Cuba fue expulsada de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
  • En la década del ’60 Castro inició una política pública fundamental para eliminar el hambre y la desnutrición en Cuba: el sistema de distribución gratuita de alimentos a la población.
  • En octubre de 1962 se produjo la llamada crisis de los misiles. Cuba acordó con la Unión Soviética la instalación de una base militar y la instalación de misiles en la isla. Cuando los Estados Unidos lo notaron, amenazaron con una invasión militar y naval y con el uso de armas nucleares contra Cuba. Finalmente, la crisis se resolvió con la retirada de los misiles y el pasaje de Cuba a la órbita de los países del llamado “campo socialista”.

El impacto de la Revolución Cubana en América Latina:

La Revolución Cubana ha sido uno de los procesos político-sociales que mayor impacto han tenido en la historia del siglo XX latinoamericano.

La experiencia de un grupo de jóvenes que se organizan para derrotar a una dictadura (una de las tantas de la historia latinoamericana) y lo consiguen , modificó sustancialmente los modos de la lucha política en las décadas de 1960 y 1970.

En varios países latinoamericanos (Argentina, Brasil, Colombia, Nicaragüa , El Salvador) por no decir todos, surgieron organizaciones políticas que planteaban la lucha guerrillera como forma de acceder al poder y desde allí transformar revolucionariamente la sociedad.

La experiencia de una Revolución como la Cubana que terminó con el analfabetismo, con el hambre, con el peso de las empresas transnacionales y que además produjo un movimiento de renovación cultural, musical y literario , alentó a miles de jóvenes a sumarse a la lucha revolucionaria.

Este impacto también se hizo sentir en las organizaciones políticas más tradicionales, como los partidos socialista y comunista de varios países latinoamericanos y aún en aquellos movimientos que originariamente no provenían de una tradición socialista, como el peronismo en Argentina, el PRI en México o el Varguismo en Brasil, que vieron con simpatía la experiencia revolucionaria cubana.

Al mismo tiempo, las fuerzas reaccionarias y conservadoras de América Latina , fortalecieron y desarrollaron la lógica de que Cuba debía ser contenida porque era una “avanzada soviética en el continente”. Esta lógica de la Guerra fría y la Doctrina de la Seguridad Nacional, llevó al aislamiento de Cuba del resto de los países latinoamericanos y al compromiso de los Estados Unidos de apoyar todo intento represivo en América Latina.