La Guerra de Vietnam fue un típico exponente de la lógica de la “Guerra Fría”. El conflicto se inició en 1955 cuando el Frente de Liberación de Vietnam (socialista) se propuso unificar a Vietnam (divido por las potencias europeas en un Vietnam pro-capitalista al Sur y uno Pro-socialista en el Norte).

El conflicto se profundizó cuando las tropas del Ejército de Liberación (o Viet-Cong) derrotaron a las potencias colonialistas francesas e inglesas , lo que decidió a los Estados Unidos a involucrarse en el conflicto apoyando al Viet Nam del Sur y a la Unión Soviética a  apoyar al Vietnam del Norte o Viet Cong.

La Guerra de Vietnam fue un conflicto terriblemente costoso para la sociedad vietnamita: murieron 5.500.000 personas (la mayoría civiles, campesinos, y soldados de los ejércitos vietnamitas). Los Estados Unidos sufrieron 58.000 bajas (casi en su totalidad jóvenes soldados conscriptos).

Fue un conflicto transmitido casi en vivo por los medios de comunicación de la época. Algo que no volvería a ocurrir en las guerras futuras en las que participó EEUU. Las transmisiones y fotos mostraron cada vez más las atrocidades cometidas por las fuerzas militares norteamericanas: incendio de aldeas con la población adentro, fusilamientos masivos, uso de armas químicas, bombardeos de saturación (en Vietnam se arrojaron más bombas que en la Segunda Guerra Mundial).

Estados Unidos y la Unión Soviética no se enfrentaron directamente en esta guerra; pero sí alimentaron con armas a los combatientes, por lo que su conflicto era indirecto.

Pese a todo, el Ejército de Liberación de Vietnam (Vietcong) derrotó a las tropas norteamericanas quienes firmaron la Paz en París en 1973 frente a una creciente oposición interna y mundial por los actos cometidos en el país del sudeste asiático.

En 1975 la guerra terminó definitivamente y Vietnam pasó a ser un único país bajo el gobierno del Partido de Liberación de Vietnam y se constituyó en un aliado de la URSS en la región.